El fin de semana pasado estuve en un campamento de surf, en Seal Rocks, un pequeño pueblecito costero a 3 horas al norte de Sydney. Fueron 3 dias completisimos, no descansé apenas, asi que el lunes estaba...¡¡llena de agujetas, picotazos, moratones y rozaduras de la tabla de surf!!; pero con una sensación inmensa de haber vivido y disfrutado intensamente cada segundo. Todo comenzó el viernes cuando cogí el autobus a las 7 de la tarde (algunos españoles llegando tarde, para variar). Éramos 60 personas de casi cualquier parte del mundo(entre 18 y 30 años), más unos cuantos monitores.En cuanto arrancó, uno de los monitores nos preguntó por un micrófono a ver si nos parecia bien realizar “una parada de avituallamiento” para comprar cervezas, vino,etc para todos. Asi que ,pusimos 5 bats por persona(2.5euros), y ,para cuando llegamos a nuestro destino, ya no quedaba nada. Otra cosa curiosa fue que teniamos como pasajero en el autobus al perro de los monitores. Todo empezaba con buen pie... Llegamos de noche tras 3 amenas horas a un refugio con literas en el medio de la nada, era un parque natural, solamente rodeado de bosque, y mas bosque, y estrellas, y caballos...cada uno escogimos nuestra litera,dejamos las mochilas, y continuamos la fiesta en el bar del refugio, alrededor dela piscina. Tipicos juegos de animación,bailar(¡aqui los chicos bailan!),conocer gente nueva, comparar culturas,hablar(casi siempre en inglés,pero es curioso como hasta en el fin del mundo te encuentras con personas que entienden algo de español),más bailar,más hablar, y....¡¡terminar la noche en la piscina bajo un manto de estrellas!!yo creo que no me bañaba a esas horas desde que estuve en cuba... A las 8 de la mañana del sábado todos arriba. Desayunar, coger el neopreno, las tablas de surf, nos separan en grupos de 20, y hacia la playa a bordo de un mini-autobús estilo hippie. Llegamos a la playa, paradisiaca, no hay nadie, está desierta, bueno, pensamos que igual es porque es pronto...toca acarrear la tabla hasta la orilla, darse crema, y, comienzan las primeras lecciones de surf. A mediodía comemos unos sanwidchs que han traído los monitores. Más surf. Tras todo el día practicando llego a coger unas cuantas olas, ya consigo ponerme de pie, ¡aunque solo sea por unos segundos!Al acabar el día ,seguimos siendo los únicos en la playa...Subimos a unos acantilados ...que vistas...¿que es eso que salta en el agua?tiburones...nooo....son delfines...¡¡¡siii!!!!vimos delfines y una tortuga gigante. Agotados volvemos al campamento no sin antes hacer otra “parada de avituallamiento”. Justo cuando llegamos al campamento, el autobus para de golpe, ¡hay unos 5 canguros a apenas unos cuantos metros de nosotros! Asi q nos bajamos del bus ,e intentamos acercarnos a ellos. ¡¡¡Son casi igual de altos q yo!!!sacamos unas fotos, pero, al acercarnos demasiado se escapan saltando,que graciosos. Así que, sí, tras un mes aquí, ¡¡he visto mis primeros canguros!! en libertad... Nos duchamos, cena “made in australia”, más juerga, y otra vez acabamos la noche en la piscina. El domingo otra vez a madrugar, y nos vamos a una playa diferente.Las olas son demasiado fuertes, asi que finalmente nos llevan a una tercera playa, “Boomerang beach”.Surf, descanso para comer. Durante la tarde algunos volvieron a hacer surf, yo me quedé jugando a voley playa con una improvisada red entre dos tablas de surf. Al atardecer, nos despedimos de la playa, y pusimos rumbo de vuelta a sydney. Ambiente tranquilo en el bus: la mitad dormidos agotados, otros viendo y comentando las fotos del fin de semana, intercambios de numeros de teléfono y facebook...
Y, finalmente, despedida al llegar a Sydney tras este intenso y agotador fin de semana. ¿Lo repetimos? Quién sabe, quizás volvamos a vernos en algún momento en alguna otra parte del mundo…
Y, finalmente, despedida al llegar a Sydney tras este intenso y agotador fin de semana. ¿Lo repetimos? Quién sabe, quizás volvamos a vernos en algún momento en alguna otra parte del mundo…

